La Senda del Oso es la ruta verde más famosa de Asturias y, para muchos, el mejor plan de un día en el valle del Trubia: túneles iluminados, bosques de ribera, el río siempre al lado y, de fondo, la posibilidad real de ver al vecino más ilustre de la zona —el oso pardo— desde la seguridad de la senda.
¿Cuántos kilómetros tiene la Senda del Oso?
La vía verde completa, sobre el antiguo ferrocarril Vasco-Asturiano, suma algo más de 30 km entre Trubia (Oviedo) y el embalse de Valdemurio (Quirós), con dos ramales: el de Proaza-Santa Marina y el que sube hacia Teverga por Entrago. En la práctica, casi nadie la hace entera: se recorre por tramos, con la bici como reina.
Los tramos más populares:
- Tuñón-Proaza (unos 8 km): el clásico absoluto. Llano, junto al río, con túneles y las mejores vistas a las laderas donde se ven osos. Pasa por la Casa del Oso de Proaza.
- Proaza-Santa Marina (unos 5 km): continúa el valle hacia Quirós, con el recinto de los osos al inicio y bosque de ribera cerrado.
- Entrago-Teverga: el ramal más frondoso, ideal en verano por su sombra.
En bici: la experiencia completa
La senda es un antiguo ferrocarril: pendientes mínimas, firme cómodo y túneles —varios con iluminación automática— que la hacen perfecta para familias y para quien no toca una bici desde hace años.
En Proaza, Tuñón y Santo Adriano hay alquiler de bicicletas (incluidas eléctricas y de niños), así que no necesitas llevar la tuya. El circuito más rentable: bici desde Tuñón hasta la Casa del Oso, visita a los cercados, comida en Proaza y vuelta por el mismo carril. Media jornada redonda.
Consejo de la casa: madruga. A primera hora la senda está vacía, la luz entra entre los árboles y las laderas de Sobia —donde el oso se mueve al amanecer— están a tiro de prismáticos desde el propio carril.
A pie: paseos y tramos familiares
A pie, el tramo Tuñón-Proaza son unas dos horas tranquilas. Para los niños, el juego consiste en buscar señales: pelos en los árboles donde el oso se rasca, huellas en los arcenes de tierra y, con suerte, el animal en la ladera de enfrente.
Si quieres más exigencia, la senda enlaza con rutas de montaña hacia la sierra de Sobia y el Aramo, ya fuera de la vía verde.
Cómo combinar la Senda con la ruta del oso
El plan perfecto de 24 horas:
- Tarde-noche: llega al valle, cena en Proaza o Santo Adriano y duerme en un alojamiento de la Senda del Oso.
- Amanecer: paseo o bici por la senda con prismáticos, intentando ver el oso en las laderas.
- Media mañana: visita a la Casa del Oso de Proaza —exposición y cercados— con calma.
- Tarde: tramo largo en bici o ruta por la sierra, según piernas.
- Atardecer: segundo intento de observación desde los miradores. El oso, como los buenos restaurantes, tiene dos servicios.
Antes de salir
- Los túneles no siempre tienen luz: lleva luz frontal o móvil con linterna.
- En fines de semana soleados la senda se llena: circula con cuidado y avisa al pasar.
- El oso se ve desde la senda, nunca acercándose a las laderas: repasa la guía de observación responsable antes de salir.
Y si te quedas con ganas de más vías verdes oseras, la vecina comarca de Somiedo tiene sus propios caminos —esos ya sin asfaltar, para botas de montaña.