Proaza es, para muchos, el pueblo del oso. Situado en el valle del Trubia, a media hora de Oviedo, su nombre aparece en todas las noticias sobre avistamientos del Principado: los montes que rodean el concejo forman uno de los corredores con mayor presencia de oso pardo de la Cordillera Cantábrica.
La Casa del Oso de Proaza, gestionada por la Fundación Oso de Asturias, es la puerta perfecta para entender esta historia antes de salir a buscar huellas, pelos y —con paciencia y buena óptica— al propio protagonista. Horarios, visitas guiadas del programa «Conoce nuestros osos» y novedades se publican en su web oficial (osodeasturias.es).
Qué ver en la Casa del Oso de Proaza
El centro combina una exposición didáctica sobre el oso pardo cantábrico —biología, historia de la especie, la grave crisis de los años 80 y su lenta recuperación— con unos cercados al aire libre junto al río donde viven osos que, por distintas circunstancias, no pueden ser devueltos a la naturaleza.
La visita funciona muy bien con niños: los recintos permiten observar a los animales a pocos metros sin estresarlos, y los paneles explican por qué un oso que se acerca demasiado a un pueblo acaba siempre perdiendo.
El oso en libertad, a la vuelta de la esquina
Lo que hace especial a Proaza es que el oso salvaje vive literalmente en los montes de alrededor. Al caer la tarde, sobre todo en primavera y en la hiperfagia de otoño, no es raro ver ejemplares cruzando praderías o encaramados a los robles comiendo bellotas.
La Senda del Oso, la antigua vía de ferrocarril reconvertida en ruta verde, bordea el río Trubia entre túneles y bosques y es el mejor paseo para observar la zona con seguridad. Respeta siempre la distancia: si el oso te ha visto, estás demasiado cerca.
En torno al centro
El valle del Trubia —Proaza, Santo Adriano, Teverga y Quirós— ofrece casas rurales, hoteles con encanto y sidrerías donde descansar después del paseo. La zona es también punto de partida de la Senda del Oso y de rutas de montaña por la sierra de Sobia y el Aramo.
Planifica alojamiento con antelación en puentes y verano: Proaza es pequeño y la demanda de fines de semana es alta.
- Dormir cerca: hoteles y casas rurales en Proaza, Santo Adriano y el valle del Trubia.
- Rutas: Senda del Oso (a pie o en bici) y subidas a la sierra de Sobia.
- Combina: Proaza con el Parque de la Prehistoria de Teverga o la Colegiata de San Pedro de Teverga.