Muniellos es un bosque de cuento: robles centenarios cubiertos de musgo, niebla casi permanente y una sensación de tiempo detenido que no se encuentra en ningún otro bosque de la península. Es, además, territorio osero de primer orden: la Reserva de la Biosfera de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias alberga una de las dos grandes poblaciones de oso pardo cantábrico.
Su acceso está limitadísimo a propósito: entrar en Muniellos es un privilegio que se solicita con antelación y que convierte la visita en una experiencia inolvidable.
Cómo conseguir la autorización para Muniellos
El acceso a la Reserva Natural Integral de Muniellos es gratuito pero está restringido a un cupo diario de visitantes. La autorización se solicita por registro electrónico o en las oficinas del Principado de Asturias, y conviene pedirla con semanas —en verano, hasta meses— de antelación.
La ruta clásica sube desde el pueblo de Oballo hasta la laguna de Muniellos y regresa por el mismo sendero: unas cinco horas entre bosque cerrado y praderas de altura. El silencio y la penumbra del robledal son la banda sonora.
El oso en Fuentes del Narcea
La comarca de Cangas del Narcea, con sus sierras de Degaña e Ibias, es territorio de osas con oseznos y de machos que bajan a los castañedos en otoño. La observación se practica desde miradores y carreteras comarcales al amanecer, casi siempre con guía.
El pueblo de Cangas del Narcea y su entorno ofrecen además un patrimonio monumental sorprendente —el Monasterio de Corias es de los grandes monasterios de España— que completa cualquier escapada.
Alrededores y alojamiento
La comarca cuenta con casas rurales y pequeños hoteles en Cangas del Narcea, Ibias y Degaña. Es una zona de turismo tranquilo, perfecta para combinar bosque, gastronomía (el cocido y los vinos de la DOP Cangas) y observación de fauna.