El Parque Natural de Somiedo fue el primer espacio protegido de Asturias (1988) y hoy es Reserva de la Biosfera. Pero su gran tesoro es otro: aquí el oso pardo nunca llegó a desaparecer del todo, y la población actual, en clara recuperación, lo convierte en el mejor lugar de Europa para intentar verlo.
El centro de interpretación de Pola de Somiedo resume en una visita de una hora la historia natural del parque: del oso y del urogallo a la trashumancia que modeló sus brañas.
Qué ver en el centro y en el parque
La exposición explica el ecosistema de Somiedo capa a capa: bosques de roble y haya, lagos glaciares, praderas de altura y, en la cúspide, el oso pardo. Es el lugar ideal para situarse antes de elegir ruta.
Fuera del centro, los imprescindibles son los lagos de Saliencia, el valle de Lago —con sus brañas de teito, Patrimonio Cultural Inmaterial— y cualquiera de las rutas señalizadas que recorren los valles del parque.
Épocas recomendadas para ver osos
La primavera (mayo-junio) es la temporada de las osas con oseznos: los avistamientos se concentran en las laderas soleadas. En septiembre y octubre, la hiperfagia —la comilona previa a la hibernación— lleva a los osos a los robledales y castañedos, y los encuentros se disparan.
Julio y agosto, con el ganado en los puertos y más gente en el parque, son meses peores para el avistamiento, aunque el paisaje esté en su esplendor.
Dónde dormir en Somiedo
Pola de Somiedo concentra la oferta de servicios: hoteles, casas rurales y restaurantes. Para dormir dentro del parque, los pueblos de Valle de Lago, La Peral, Veiga de Cima o Endriga ofrecen casas rurales con mucho encanto y silencio absoluto.
- Reserva con tiempo: verano y puentes se llenan con meses de antelación.
- Madrugar: los mejores avistamientos son a primera hora; busca alojamiento que sirva desayuno temprano.