Proaza es el pueblo del oso por excelencia, pero dormir en el valle del Trubia va mucho más allá: la oferta de alojamiento con encanto —casonas asturianas, hoteles boutique, casas rurales junto al río— es de las mejores de Asturias, y la Senda del Oso convierte cualquier estancia en un plan de bici o senderismo.
Las zonas: Proaza, Santo Adriano y los valles vecinos
Proaza concentra la vida osera: la Casa del Oso, los cercados y los miradores de la Senda están en su término. Santo Adriano, río abajo, ofrece alojamientos con la Senda del Oso pasando por la puerta y acceso directo a los bosques de ribera. Teverga y Quirós, valle arriba, son la opción más tranquila y salvaje.
Para quien viaja en familia o en pareja, el valle funciona como base única: por la mañana la Casa del Oso, por la tarde bici por la Senda o ruta a la sierra de Sobia, y al anochecer, intento de avistamiento desde los miradores.
- Sobia y Aramo: las sierras que enmarcan el valle y esconden a los osos.
- Combina: Parque de la Prehistoria de Teverga, colegiata de Teverga y Oviedo a 30 min.
- Amanecer: miradores de la Senda del Oso entre Proaza y Santa Marina.
Cómo elegir tu alojamiento en el valle
Define el plan: ¿bici por la Senda? Elige cerca del carril bici en Proaza o Santo Adriano. ¿Observación de osos? Cualquier punto del valle te deja a menos de 15 minutos de los miradores, prioriza los que dan a las laderas de Sobia. ¿Descanso total? Quirós o Teverga, con menos tráfico.