Potes es el pueblo más famoso de Liébana y la base perfecta para explorar los Picos de Europa. Su Casa del Oso, en el centro histórico, resume en una visita breve y muy visual la historia del oso pardo: su biología, la drástica caída de población del siglo XX y la recuperación que hoy celebra Cantabria.
Es la visita ideal para empezar el día antes de lanzarse a las rutas del valle o de subir a los Picos.
Qué ver en la Casa del Oso de Potes
La exposición recorre la vida del oso pardo cantábrico con paneles, maquetas y material audiovisual: qué come, cómo hiberna, cómo cría, y cuáles son las amenazas reales de una especie que sigue necesitando corredores ecológicos para sobrevivir.
Al terminar, Potes está a tu favor: el casco histórico medieval, sus soportales y la gastronomía lebaniega (cocido, orujo y quesos) convierten la visita en un plan redondo.
Liébana, el valle del oso que regresa
La comarca de Liébana —Potes, Pesaguero, Camaleño, Cabezón de Liébana— es la gran frontera oriental del oso pardo cantábrico. La población, que en los años 80 se contaba con los dedos de una mano en Cantabria, supera hoy los 100 ejemplares en toda la comunidad, y Liébana es su principal vía de expansión.
En otoño, los osos bajan a los robledales y castañedos del valle; verlos desde los miradores de las carreteras de montaña es cada vez menos excepcional.
- Picos de Europa: Fuente Dé, el cable y el macizo Central, a 20-30 minutos de Potes.
- Senda del oso lebaniega: la ruta del río Bullón y los bosques de ribera del valle.
- Mejor época: primavera y sobre todo otoño (hiperfagia) para intentar ver osos.